MEJORÓ LA CONFIANZA DE LOS COMPRADORES DE VIVIENDA ENCUESTA DE FEDESARROLLO, EN LÍNEA CON RECIENTE REPORTE DE CAMACOL SOBRE LAS VENTAS Y NUEVA OFERTA.

A los recientes datos revelados por la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) sobre las ventas y los lanzamientos de vivienda en el país el año pasado, Fedesarrollo le sumó esta semana el indicador de disposición a comprar oferta residencial durante enero de este año.

Según La Encuesta de Opinión del Consumidor (EOC) del centro de estudios económicos, el interés en adquirir una casa o un apartamento se ubicó en un balance del 1,3 por ciento, lo que equivale a una reducción de 0,9 puntos porcentuales (p.p.) respecto a diciembre del 2017, pero a un aumento de 22 con relación al mismo mes del 2017.

La Encuesta también destacó los resultados por ciudades: mejoraron en Bogotá, Barranquilla y Bucaramanga frente a diciembre y enero del año pasado. Algo para resaltar del informe fue el desempeño en todos los estratos. El indicador de la disposición a comprar casas o apartamentos en el país, desagregados por nivel socioeconómico, muestra un aumento intermensual de 5,3 puntos en el alto. Además, frente al mismo mes del año pasado, se evidencia un aumento de 18,8 p.p. en este segmento, de 22,7 en el medio y de 21,7 en el bajo.

El reporte de Camacol, por su parte, reveló que el estrato medio (específicamente de precios entre 100 millones y 321 millones de pesos, a valores del 2017) aportó la mayor cantidad de unidades en lanzamientos y ventas. Existen coincidencias con Fedesarrollo en la dinámica por regiones, ya que los datos positivos relacionados en la encuesta registraron un buen comportamiento en Bogotá, Barranquilla y Bucaramanga, y Camacol, en su ‘top?10 de las regiones con más oferta para el 2018, tiene en buen lugar a Bogotá y a los departamentos de Cundinamarca, Antioquia, Valle, Santander y Atlántico.

Aunque la mayoría de los analistas coinciden en que este año será de corrección para la industria edificadora, también advierten que se trazará el camino para su recuperación, lo que será clave para revertir el dato del Producto Interno Bruto (PIB)revelado por el Dane esta semana, en el que el desempeño confirmó la caída del sector.

De hecho, durante el año pasado, el valor agregado de la rama de construcción disminuyó en 0,7 por ciento respecto al 2016, lo que se explicó por la caída de 10,4 por ciento en la ejecución de edificaciones, mientras que la de obras civiles sí aumentó 7,1 por ciento. En el primer caso, el decrecimiento obedeció –precisamente?a la caída de 16,2 por ciento del segmento no residencial (hoteles, oficinas, bodegas, etc.) y de 6,2 por ciento del residencial, es decir, vivienda.

Al respecto, la presidenta de Camacol, Sandra Forero, señaló que el resultado era previsible, teniendo en cuenta la menor velocidad en la comercialización de los proyectos de vivienda y el fuerte retroceso en el inicio de obras en usos comerciales y de oficinas a lo largo del año. “Lo positivo es que durante el segundo semestre del 2017 mejoraron las condiciones para abonar una recuperación este año. Tasas de interés a la baja, menores niveles de inflación y la recuperación gradual de la confianza (ver gráfico de Fedesarrollo) son señales positivas para el mercado de vivienda? dijo la directiva.